

Can Surís, es el resultado de la transformación de una pequeña casa de viña de finales del siglo XIX que servia de refugio a los agricultores y a los animales de trabajo de la finca. Es un lugar ideal para disfrutar de una estancia aislados en plena naturaleza, pero muy cerca del pueblo, del mar y de todo lo que ofrece la Costa Brava. Casa ideal para una pareja con máximo dos niños.
El termino municipal de Blanes se sitúa en el extremo meridional de la provincia de Girona, al lado de la desembocadura del río Tordera.
Por el norte, limita con los términos de Maçanet de la Selva y Vidreres; por el noreste, con Lloret de Mar, al oeste con los términos de Tordera, Malgrat de Mar y Palafolls entre los que el río Tordera marca la línea divisoria. Por el sur limita con el Mediterráneo.
El término de Blanes, con una superficie total de 1.784 hectáreas, es accidentado en sus vertientes norte y este, y más llano al oeste, sobretodo la zona situada al lado del Tordera.
Las alturas dominantes son el Monte del Vilar de 269 metros y la montaña de Sant Joan de 166 metros. La corriente fluvial más importante es el río Tordera, de régimen torrencial y con un caudal de agua subálvea prácticamente inagotable.
La situación marítima de Blanes condiciona su clima, en general templado: se registra una temperatura media anual de unos 16ºC y las lluvias son poco frecuentes.
Los vientos predominantes son el SO (o Garbí) i el SE (o Xaloc) aunque en invierno sopla, a veces, el Levante -que suele comportar lluvias persistentes-, la Tramontana -con poca intensidad- o incluso el Poniente caliente
La presencia humana en el territorio del actual término de Blanes se remonta posiblemente a la Prehistoria. De hecho, las primeras noticias claras de los pobladores de nuestra comarca, se refieren a la sociedad ibérica preromana. Algunos autores clásicos mencionan su existencia antes del siglo III aC y la sitúan entre Empúries y Barcelona bordeando el río Larnum.
El poblado íbero estuvo posiblemente situado en la vertiente sur de la montaña de Sant Joan y, por los restos encontrados, parece que en la cima había un lugar de vigía que servía para comunicarse con los otros poblados de la zona como el de Mont Barbat.
A partir de la romanización del país, producida a partir del año 218 aC, al poblado se le denominará Blanda o Blandae, que es la forma romana del topónimo indígena. Este plural podría hacer referencia a una duplicidad de asentamientos. Las excavaciones arqueológicas sitúan uno de estos asentamientos en la peña de los Padrets, donde aparecieron diversas casas fechadas durante el siglo I aC y que fueron habitadas hasta la mitad del siglo I dC.
Fuentes latinas la documentan, también como oppida -lugar amurallado- y mencionan el carácter de colonia regida por el derecho romano.
Después de la crisis del imperio romano y la llegada de los visigodos, la Villa padeció diversas incursiones de los árabes a finales del siglo Vlll. También el paso de los francos y la posterior dependencia feudal.
El castillo de Blanes o de Forcadell aparece ya citado en el año 1002 en un documento del vizconde Sunifred de Girona, y hacia el año 1050 serán sus sucesores, los Cabrera, quienes poseerán el castillo en feudo de los condes de Barcelona. Por debajo de los Cabrera, el dominio sobre los habitantes de la Villa desde el siglo XII hasta el XIV fue ejercido por la familia de caballeros de apellido Blanes. Durante el siglo XIII los señores feudales, Guerau IV de Cabrera y su subfeudatario Guillem de Blanes concederán una serie de privilegios y libertades al puerto y a la Villa de Blanes para favorecer el poblamiento y el crecimiento económico.
A partir de 1381 los Cabrera, como señores únicos propiciarán un constante cambio arquitectónico y urbanístico: el palacio de los vizcondes, la nueva iglesia parroquial, se rehace la muralla, se abren nuevos portales (Verge Maria) y calles (Nou) y a principios del siglo XV se construye la fuente gótica de la calle Ancha y el hospital de los pobres de Sant Jaume (1423).
En este siglo se consolida el sistema municipal y se redactan normativas para el buen gobierno de la Universidad o Común de vecinos, precedente de los actuales ayuntamientos. En este momento se incorpora al término de Blanes el barrio de S'Auguer y a principios del siglo XVII el término se hará llegar hasta el Tordera.
En el año 1583 por iniciativa de los Jurados de la Villa llegarán monjes capuchinos y se funda el convento que todavía se puede ver en el promontorio de Santa Anna.
La guerras del siglo XVII también afectaron seriamente al pueblo. Durante la guerra de los Segadores (1652) Blanes fue incendiada por las tropas castellanas y cerca de 300 defensores fueron a las galeras. En el año 1694, el pueblo fue incendiado y el palacio de los vizcondes destruído. Después de la guerra de Sucesión (1714) la economía experimenta un periodo de crecimiento y se constata una gran actividad en el comercio marítimo, en la pesca, en las atarazanas, y en la industria (puntillas, cuerdas, corcho, botas...). En este siglo se produce un salto demográfico muy importante, pasando de 1.993 habitantes a primeros de siglo, a 3.783 a finales.
A finales del siglo (1793) se instituyó el "aplec votiu de Sant Rafael", en acción de gracias a la Mare de Déu del Vilar por salvar a la Villa de la Gran Guerra. Al cabo de unos años, durante la guerra del francés (1808-14), Blanes hizo de cuartel general francés para preparar el asalto a la fortaleza de Hostalric. En este periodo, en la Villa se constatan resistencias a pagar los derechos señoriales, todo un símbolo de los nuevos tiempos y del final del Antiguo Régimen. El último señor de la Villa fue el Duque de Medinacelli.
La importante actividad marítima favorecerá la instalación de una escuela náutica para pilotos de altura que coincidirá con la época de oro de las atarazanas, las más importantes de la costa norte catalana hasta finales del siglo. Las innovaciones técnicas como el paso del ferrocarril (1859), el alumbrado de gas (1881) o la primera instalación eléctrica (1889) favorecen el crecimiento. Sin embargo, el final del siglo vendrá marcado por la crisis de las atarazanas, del cultivo de la viña y las emigraciones a América.
El principio de siglo viene marcado por el comienzo del muelle (1916) y la fundación de la fábrica SAFA (1923) -actualmente Nylstar-, partes decisivas del enderezamiento económico de la Villa. En el campo social aparecerán múltiples sociedades recreativas y un importante movimiento obrero que llega hasta la actualidad. En este momento también se inicia el proyecto del jardín botánico y la modernización de la flota pesquera con el motor de explosión.
Durante la Guerra Civil (1936-39) la población sufrió bombardeos y hambre, además se produjo una profunda división entre vencedores y vencidos. Con la posguerra continuó el periodo de privaciones y una fuerte represión contra todo aquello contrario al régimen. Con la apertura política de la década de los 50 se producirán dos fenómenos importantes: el inicio del turismo extranjero y un gran movimiento emigratorio procedente del resto de la Península que hará que se doble la población entre 1955 y 1970. En este periodo experimentarán un gran crecimiento el sector de la construcción, los servicios y también el textil.
En cuanto a los sectores tradicionales, la agricultura reducirá el espacio pero no la producción y la pesca crecerá globalmente.
El Palacio de los Vizcondes de Cabrera formaba un solo cuerpo de edificios con la iglesia parroquial y se desglosó al instituirse la Parroquia de Blanes en el año 1319.
En el 1114 el Castillo-Palacio ya pertenecía a los señores de la familia Blanes y en el año 1378 fue comprado por los Cabrera. En el 1623 fueron vendidos por providencia judicial sus bienes que fueron adquiridos por el mercader Esteve Alemany. El Palacio de los Cabrera servía de Caserna a las tropas que recorrían la comarca y los excesos y pocos miramientos de los soldados fueron la causa de que no se hiciese reconstruir lo que caía. Las guerras contra Francia de aquel mismo siglo destruyeron en gran parte el Palacio.
Del aspecto artístico o arquitectónico que nos queda hoy en día, cabe destacar el campanario y la fachada del siglo XV. El resto fue construido después de la guerra.
Fue edificada por orden de Grau de Cabrera a mediados del siglo XIII, Aunque la torre sea de los tiempos de Carlos I, no hay duda alguna que en épocas anteriores ya existía una fortificación. La torre de vigilancia es del siglo XVI ya que los corsarios y la piratería barbaresca del Mediterráneo exigían un promontorio más alto para dominar mejor la panorámica y atalayar los posibles enemigos. Hoy San Juan determina el perfil inconfundible de nuestra villa y se ha convertido en un mirador excelente para observar Blanes en su totalidad así como buena parte de la costa.
Es una magnífica fuente de estilo gótico civil tan escaso que podemos considerarla notable y única.
La fuente la mandó construir la hija del conde de Prades, Violante de Cabrera, a finales del siglo XIV. En sus planos, la luz juega sobre las seculares piedras doradas por los siglos. Destacan muchos de sus elementos: el juego de crestería laboriosamente trabajada, los esbeltos pináculos admirablemente ornamentados, las seis gárgolas de figuras humanas y cabezas irracionales y el medallón central con el escudo de los Cabrera.
Su forma octagonal hace pensar que seguramente se encontraba en medio de una placita rodeada por los arcos de la calle Ample, que no era recta como hoy, sino irregular, que le daba la esbeltez y el buen gusto que sus diseñadores concretaron con los seis surtidores de agua.
Hace unos años un grupo de blandenses estudió la manera de desplazarla para que pudiesen ser admiradas sus caras, pero técnicamente fue considerado imposible, ya que comportaba desmontarla piedra por piedra y la corrosión que han sufrido a lo largo de los siglos no lo permitió
El Santuario de la Sagrada Imagen del Vilar, a 4 km. de Blanes, es un importante centro de atracción para toda la comarca desde el 1012, año en que el 5 de Agosto fue encontrada la imagen de la Virgen del Vilar. En el año 1794 comienza la invasión francesa. Debido al devastamiento de numerosos pueblos, un pánico terrible se apodera de toda la región. En ese momento, Blanes se acuerda de la virgen del Vilar y el 3 de Diciembre es traída a la villa para pedir su protección. La invasión es rechazada y el ejército francés no puede forzar la línea del rio Fluviá. Terminada la guerra, Blanes, agradecida hace el voto del pueblo a la Virgen del Vilar y la retorna a la Capilla el 24 de Octubre de 1795. Desde entonces se mantiene la tradición: el pueblo renueva el voto de pueblo en un acto solemne que se celebra cada año el último domingo de Octubre.
La costa de Blanes con 4 km. de playas es muy diferenciada. En su paisaje se intercalan acantilados rocosos y acogedoras calas.
Información de las playas y calas:
CALA DEL TREUMAL:
CALA DE SANT FRANCESC:
Blanes puede considerarse un paraíso para los amantes de la naturaleza, puesto que cuenta con 2 de los jardines botánicos más apreciados de Europa.
Se cultivan aproximadamente 4.000 especies interesantes para el estudio, la enseñanza y la investigación botánica, así como para el recreo y goce estético. Los terrenos, de casi 15 hectáreas de extensión total fueron adquiridos por su fundador, Karl Faust, a partir del año 1924.
Las características más notables del jardín son sus colecciones de cactáceas y otras plantas suculentas procedentes de las regiones áridas de Africa del Sur y América Central.
Encontramos también el grupo de plantas subtropicales de grandes dimensiones y exuberancia en la llamada «pérgola», seguidas de colecciones de palmeras, eucaliptos, cipreses y araucarias, y gran variedad de arbustos y plantas vivaces oriundas de todos los continentes y pertenecientes a numerosas familias botánicas, el conjunto de las cuales da una visión global de la enorme diversidad del mundo de las plantas vasculares.
Hay que mencionar en este contexto el estanque de agua dulce que acoge la colección de plantas acuáticas. Los recintos abiertos al público totalizan unas 5 hectáreas. Diversas secciones de reciente creación fueron elaboradas y rotuladas con la finalidad exclusiva de aumentar el valor didáctico de Marimurtra. Entre estas hay que destacar la agrupación de plantas tóxicas, aromáticas, medicinales, etc; la demostración de las leyes mendelianas de la herencia, ejemplos de convergencia morfológica y el recinto para concentrar especies de la flora regional y la colección de helechos de las montañas de Cataluña.
Complementan estas series de plantas vivas un reducido herbario, una selección de semillas, una biblioteca especializada, un invernadero, campos de experimentación y una estación meteorológica.
Unas 300.000 personas visitan el jardín anualmente.
El Dr. Fernando Riviere de Caralt creó el jardín poco después de comprar la finca en el año 1945. La formación de las colecciones supuso años de intenso trabajo. Los ejemplares que iban ampliando las series eran procedentes, algunas de su hábitat original y, otros de jardines botánicos, particulares y viveros de todo el mundo. En total el jardín comprende más de 7.000 especies. De entre todas las colecciones, han estado consideradas como las mejores de Europa e incluso de todo el mundo las de los géneros de Agave, Aloe, lucca y Opuntias.
El comercio es uno de los sectores más dinámicos de la población. Con más de 650 tiendas repartidas por diferentes zonas de la población, de entre las que hay que destacar la céntrica, Blanes es la ciudad comercial más importante de la comarca.
El lunes por la mañana en el Paseo de Mar, el mercado semanal ofrece a los compradores ropa, souvenirs y todo tipo de accesorios.
El mercado de frutas y verduras reune a los payeses de Blanes y alrededores que venden sus productos en el Paseo de Dentro por las mañanas de lunes a sábado. Por las tardes, de lunes a viernes, en la lonja del pescado, se subasta la captura que los pescadores de Blanes traen de su salida diaria. Se pueden ver muchas de las especies características de nuestra costa mediterránea.
Finalmente, el Mercado Municipal, situado en la calle Mas Enlaire, cuenta con un centenar de paradas de venta de productos alimenticios y de primera necesidad. Permanece abierto de 8 a 14 horas de lunes a sábado y de 17 a 20,30 horas los viernes, sábados y vigilias de fiesta.
En Blanes, durante todo el año, se suceden actividades culturales y folklóricas dignas de mención:
En el mes de Mayo se organizan torneos de hockey sobre patines, balonmano y fútbol y en Agosto la Caminada Popular Nit de Sant Bonosi así como regatas y otras manifestaciones deportivas.
En verano se organizan actividades como cantadas de habaneras, festivales de danza, audiciones de sardanas cantadas de habaneras, festivales de danza, audiciones de sardanas, etc, para que nuestros visitantes puedan pasar un rato agradable y al mismo tiempo conocer las costumbres locales.
La Fiesta Mayor de Blanes se celebra del 21 al 28 de Julio en honor a Santa Ana, patrona de la ciudad, con un programa que incluye numerosas actividades. La más relevante es el Concurso Internacional de Fuegos Artificiales Costa Brava y Trofeo Villa de Blanes, uno de los más importantes del país que atrae miles de visitantes a nuestra población.
El 21 de Agosto, día de San Bonosio y San Maximiliano, se celebra la llamada Fiesta Mayor pequeña.
El 21 de Diciembre en laFeria de San Tomás se pueden adquirir todo tipo de productos relacionados con las fiestas navideñas así como juguetes.
A lo largo del año se celebran en diferentes días Ferias de Artesanía que reunen artesanos de toda la provincia que exponen y venden muestras de diferentes tipos.
Para más información pueden consultar la agenda de actividades del ayuntamiento de Blanes
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